Uno de los peores miedos que tenemos los seres humanos, es el miedo a la soledad, el miedo al rechazo y a quedarnos solos. Somos seres sociales y necesitamos relacionarnos para subsistir.

Sentirte rechazada por las personas que quieres o incluso por aquellos que no conocemos duele, no podemos negarnos.

El problema llega cuando esa necesidad de sentirte aceptada, incluida o querida te lleva a a dejar de ser tú, simplemente para agradar a los demás.

Por otra parte, hay veces que este temor irracional te puede llevar a evitar situaciones en las que piensas que vas a ser rechazada, y acabas perdiendo oportunidades.

En este artículo te explicaré que no es posible eliminar completamente ese miedo, pero también te enseñare las claves para que puedas controlarlo y utilizarlo a tu favor.

¿Qué es el miedo?

El miedo es una emoción, que muchas veces percibimos como negativa. No obstante, es una emoción necesaria para nuestra supervivencia que pone en alerta a nuestro sistema ante algún peligro para que podamos retirarnos. Este peligro puede ser un peligro para nuestra vida, para nuestra autoestima, nuestra seguridad y nuestro autoconcepto.

El miedo reacciona en función de nuestros patrones mentales, nuestras creencias y pensamientos. Hay veces que esta emoción se activa de manera disfuncional cuando no hay un peligro real. En estas ocasiones, lo que ocurre por tener miedo es mucho peor que lo que ocurriría al no tenerlo.

Todos hemos sentido el miedo al rechazo en algún momento de nuestras vidas, en alguna relación, con algún conocido o en una entrevista de trabajo.
No obstante, si ese miedo se ha convertido en algo intenso que marca tu vida, es algo que deberías que solucionar.

¿Por qué tengo miedo al rechazo?

Me pasé gran parte de mi vida con pánico a ser rechazada, miedo terrible a que no me quisieran y sobre todo a que me hiciesen daño.

El miedo al rechazo nace por la ausencia de una autoestima sana y una sólida confianza en nosotros mismos. Estas carencias nacen cuando un niño no crece lo suficientemente respaldado por su entorno, o sufre algún tipo de maltrato, como puede ser el bullying.

Haber sido víctima de bullying fue vivir un gran rechazo y malos tratos por parte de mis compañeros. El dolor que experimenté siendo tan solo una niña es difícil de explicar.

Es mi caso, la aparición de este miedo de forma constante, no era más que mi instinto de protección para evitar ser dañada de nuevo.

¿De dónde surge el miedo a ser rechazada?

Cuando sientes un fuerte miedo al rechazo este puede venir de dos procesos distintos:

Miedo a que te hagan daño.

Este tipo de miedo es útil para nuestra seguridad cuando realmente pueden hacernos daño. El problema surge cuando tu atención se centra en esa posibilidad y vive en un estado de alerta continuo. De forma que vives tratando de adivinar en cada momento los daños que los demás te van a producir.

En ocasiones este miedo te lleva a vivir a la defensiva. De esta forma intentas demostrar que nada te importa lo suficiente, que nadie te hace falta en tu vida. Huyes en cuanto crees que vas a ser dañada fingiendo estar indiferente, cuando la realidad es todo lo contrario y mueres en silencio y soledad.

Miedo a la opinión de los demás

Es normal que te importe la opinión de las otras personas, más aún de las personas a las que quieres. Muchas veces damos excesiva importancia al “qué dirán” o “qué pensarán”. Nos centramos en adivinar que pensaran los demás y muchas veces llegamos a la conclusión de que son cosas negativas.

Las personas dependientes emocionalmente son aquellas que viven constantemente dando y tratando de ser lo que se espera de ellas. De esta forma terminan siendo quien la sociedad espera que sean, siendo incapaces de ser ellas mismas. Así y todo, en muchos casos siguen sintiendo que no son aceptadas.

Yo fui ambas cosas, en distintas etapas, con distintas personas. En mi adolescencia iba cambiando, probando, siempre intentando encontrar mi lugar y sin lograr conseguirlo. Siempre involucrándome y dando todo de mi, sin apenas tenerme en cuenta. Pero a la mínima que me sentía herida o pensaba que me iban a hacer daño, me ponía a la defensiva y echaba a correr.

¿Qué pasa si te rechazan?

Todos hemos sido rechazados alguna vez en algún momento de nuestras vidas. La cuestión es saber analizar la situación. Que alguien te rechace no significa que seas malo.

Cuando alguien rechaza algo de ti, lo hace bajo su punto de vista que es fruto del entorno en que ha crecido, sus patrones y sus vivencias.

Que una persona valore algo tuyo como malo, no significa que sea así, simplemente es su opinión. Esa opinión está completamente limitada a cómo es la persona que rechaza.

Y admítelo, ¡es imposible gustar a todo el mundo!

  • Oprah Winfrey fue despedida de su primer trabajo en televisión como presentadora en Baltimore por su productor, por ser incapaz de transmitir emociones. Hoy en día es todo un icono en EEUU y si algo sabe transmitir son sentimientos y emociones.
  • Steve Jobs fue despedido de la empresa que el mismo fundó. Años después le pidieron que volviese y la hizo resucitar convirtiéndola en la empresa líder tecnológica que es hoy en día.

¿Piensas que son personas poco válidas?

Podría pasar días enumerándote ejemplos de personas que han sido rechazadas en determinados momentos y luego se han vuelto en referentes a nivel mundial.

Cuando te rechaza alguien que no te conoce.

Cuando un desconocido te rechaza no te está rechazando a ti, precisamente porque no te conoce. Puede rechazar algo que hayas dicho o hecho, algo en concreto que no le atrae, pero ese hecho, esa cualidad no eres tú en tu totalidad.

Y además te juzga según sus creencias y patrones, la mochila que ha ido creando durante toda su vida. En ningún momento su visión es la realidad, sino una parte, la parte que esa persona ve.

Cuando te rechaza alguien que conoces.

Tanto si es a nivel de pareja, como si se trata de amistades, que alguien cercano a ti te rechace es una señal de que esa persona no es adecuada en tu vida. Puede que tenga valores y prioridades distintos a las tuyos.

Este tipo de rechazo duele, pero a veces es necesario. Te ayuda a descartar las personas que no van contigo para que puedas encontrar a otras con las que te sientas bien.

Claves para superar el miedo al rechazo.

Autoconocimiento

Tú eres muchas cosas y es probable que pienses que sabes quién eres. Pero la mayoría de veces obviamos parte de nuestras características y vivimos sin ser conscientes que forman parte nuestra.

A veces negamos partes de nosotros que ocultamos en la sombra porque algún día creímos que eran malas o negativas. Otras veces nos valoramos tan poco, que ni siquiera somos capaces de apreciar aquello que hacemos bien.

Te propongo que hagas una prueba. Lanza en tus redes sociales una pregunta a tus contactos, pídeles que digan tres características tuyas. Puedes pedírselo a tu entorno más cercano también.

Esta actividad la realicé en mi proceso de autoconocimiento y la realizamos en el último reto de Feliz sin bullying. Te aseguro que te hará pensar, porque encontraras características tuyas, que tu no tienes en cuenta y que los demás si aprecian de ti.

Autoestima

El miedo a ser rechazada tiene mucho que ver en que tú misma no te aceptas y no te crees lo suficiente.

Realiza un trabajo de autoconocimiento, descúbrete por completo y acepta que tal y cómo eres, eres perfecta.

Podrás evolucionar, cambiar algunas cosas, pero porque forme parte de tus necesidades y quieres alinear lo que haces con lo que quieres, por ti, por nadie más.

No tienes que pedir permiso para gustar, ni perdón por existir. Toda tú, tal y como eres, con tus virtudes y tus defectos eres un ser único y especial.

No evites el miedo

Cómo ya he explicado, todos tenemos miedo a ser rechazados, la parte buena es que puedes aprender a gestionarlo. Dicen que cuando tienes miedo de algo es un indicador de que tienes que hacerlo, porque solo eso te llevará a conocer todo de lo que eres capaz.

Empieza a exponerte a él de forma progresiva, y empezando por poco.

Yo tenía mucho miedo a ser rechazada por los demás, al que dirán y a que me hiciesen daño.

En mi proceso de desarrollo personal logré ser consciente de que tenía unas creencias limitantes enormes sobre mi incapacidad de conectar con los demás. Las eliminé, pero en parte el miedo seguía en mí, y aún lo tengo en algunas situaciones, y me sigo enfrentando a él.

No voy a poder eliminar el miedo a sentirme rechazada en algunas ocasiones porque es algo natural, pero sí he podido aprender a gestionarlo.

Comparte lo que sientes

Puedes compartir tu miedo con los demás. ¡No pasa nada!

Hace tiempo, cuando decidí aprender a enfrentarme al miedo, en una conversación con personas conocidas, note cómo mientras explicaba algo  me subía un calor por mi cara y me ponía roja. Cuando me di cuenta decidí parar y pregunte ¿Me estoy poniendo roja? Me contestaron que no, cosa que me pareció extraña, porque yo así lo sentía.

A continuación, les expliqué, que sin saber por qué, me había puesto un poco nerviosa, y simplemente al compartirlo con normalidad, pude seguir.

Años antes eso mismo hubiese sido una gran catástrofe para mí y este fue uno de mis primeros éxitos. Algo que sigo practicando cada vez que me enfrento a algo nuevo.

Expresar lo que siento aceptándolo como algo completamente normal.

Si vas a una entrevista de trabajo, si conoces a una persona por primera vez, no hay nada de malo en que le expreses cómo te sientes. A partir de ahí te será mucho más fácil continuar. ¡A todos nos pasa!

Conviértete en observadora

Cuando te pase una situación en la que te hayas sentido insegura o entres en bucle dando vueltas a lo sucedido, intenta parar tus pensamientos y ponte a analizar lo que ha sucedido.

¿Por qué te has sentido insegura?¿De que te ha servido?

¿Lo que crees que han pensado de ti, es algo real o es algo que tu te estas imaginando y puede que sea solo fruto de tus miedos?

¿Qué es lo peor que podría haber pasado si hubieses sido tu misma?

Imagina que ocurre de nuevo la situación, visualizando cómo hubiese sido si hubieses estado libre de miedo. Esto te ayudará a que poco a poco, vayas mejorando cada vez que te pase.

Aprende a poner tus límites de forma asertiva

Una de las cosas que te puede pasar cuando tienes miedo a ser rechazada es que te conviertas en la servidora de todo tu entorno:

  •  Eres el paño de lágrimas de todas tus amigas.
  •  Realizas todos los favores que te piden, dejando tu vida en segundo plano.
  •  Acudes a todo lo que te invitan, aunque no tengas ganas.

Te das cuenta de que estás agotada y que a pesar de todo tu esfuerzo por agradar a los demás sientes que es inútil.

Ha llegado la hora de pensar en ti.

Empieza a ser consciente de qué es lo que realmente quieres y qué es lo que te apetece y lo que no.

No pasa nada si no vas a una merienda y dices tranquilamente “no me apetece” explicando en la medida que consideres los motivos.

Aprende a comunicarte asertivamente, puedes hacerlo, es cuestión de práctica. Pon tus límites.

Si una amiga te llama siempre para pedirte favores, y un día no tienes ganas de hacerle el favor porque consideras que no es urgente y quieres irte al cine, díselo con tranquilidad. No hay nada de malo en ello. Ella debe de entenderlo y si le molesta, en todo caso, es su problema, algo en lo que ella debería trabajar.

A mí me daba mucho miedo empezar a hacer esto, pero fue totalmente liberador. Explicar que algo no te apetece y darte cuenta de que es normal, y que se entiende perfectamente, es empezar a ser libre de actuar tal y como eres.

Busca lo que necesitas en ti

Tú tienes todo lo que necesitas para ser feliz.

El miedo al rechazo surge del miedo a estar sola, a no sentirte querida.

No necesitas el amor de nadie para estar completa. Tu eres un limón completo, no necesitas una media naranja, ni personas que te quieran dándote su aprobación, ello no te hará feliz.

Enamórate de ti misma, acepta todo lo que forma parte de ti, tal y cómo eres. Y a partir de ahí comparte el amor con el resto. No necesitas nada para ser feliz que no poseas tu misma, tener todo lo que necesitas depende sólo de que busques en ti.

Claro que es hermoso compartir el amor con otras personas. La forma mejor forma de hacerlo es partiendo de haber encontrado todo el amor que necesitas en ti, y compartirlo con las personas a las que quieres. Esto es muy diferente a depender de que sentirte querida por los demás, para poder sentirte una persona válida o feliz.

Conclusiones

El miedo al rechazo surge de la necesidad de sentirte querida y aceptada, y está muy ligado a la falta de autoestima.

No hay mayor libertad que ser consciente de quien eres, de saber que eres única y valiosa, simplemente por ser como eres. Con lo bueno y lo no tan bueno.

Te cuento algo que me paso justo hace unos días.

La semana pasada había una jornada lúdica en una asociación a la que pertenezco. Por la mañana había actividades para los niños y después una comida y alguna actividad más.

Mi marido no estaba en casa ese día y estábamos mis peques y yo. Iban amigas mías a las que me encanta ver, pero tenía ganas de estar sola con ellos y decidí no ir a la comida. Fuimos a los talleres de la mañana y luego a casa a comer. Allí me preguntaron por qué no nos quedábamos y les expliqué que porque no me apetecía. Les dije que quería comer en casa sola con mis hijos (que lo hago muy poco) y tirarnos un rato los tres juntos a descansar o jugar.

¿Parece sencillo, ¿no? Pues hace cuatro años hubiera sido completamente incapaz. Hubiera pasado el día entero allí, sin tener ganas. Y ahora puedo decir lo que pienso y quedarme completamente tranquila.

Ya sabes que puedes expresarte de forma asertiva, sin miedo al que dirán, porque no hay nada malo en que expreses quien eres, y lo que sientes.

Es cuestión de práctica, de empezar poco a poco enfrentándote a pequeños retos.

Ahora te toca a ti

El miedo solo empezará a disminuir cuando te enfrentes y compruebes que lo has conseguido y que te sientes mucho mejor siendo libre de ser tú. No huyas de las situaciones que te lo provocan. Empieza poco a poco a enfrentarte ellas y aprenderás a gestionarlo.

¿Tú también eres las que tienes miedo al ser rechazada?

¿Eres de las que necesitas aprobación y sentirte querida o más bien de las que se ha puesto una coraza y vive a la defensiva?

¿Has intentado alguno de los métodos que te propongo para poder sentirte más segura?

¿Tienes alguna duda?

Escríbeme en los comentarios, me gustaría saber que sientes sobre el miedo a ser rechazada.

Mil gracias por leerme.