Tener una sana autoestima es fundamental para poder sentirte bien contigo misma, actuar de forma segura y disfrutar de tus relaciones con los demás.

  •  Aceptar como eres, respetarte y quererte.
  •  Saber qué es lo que quieres, centrarte en tus valores y actuar acorde a lo que sientes, sin miedo.
  •  Expresar tus sentimientos, gustos o apetencias sabiendo que no haces daño a nadie.
  •  Aceptar tus imperfecciones sabiendo que tal y como eres, eres perfecta.
  •  Hablar de cualquier tema con tranquilidad, sin miedo a ser juzgada.

Poder ser tú, actuando desde tu autenticidad, es la mejor forma de empezar a ser libre.

La baja autoestima está detrás de la mayoría de problemas emocionales que tenemos. Muchas veces, apenas somos conscientes de ello, pero es una barrera que nos impide ser y actuar cómo queremos.

Por ello, voy a hablarte de cómo puedes reconocer si detrás de tus problemas se esconde una baja autoestima. Además, te daré unas cuantas acciones que puedes implementar de forma sencilla para empezar a aumentar tu autoestima.

Qué es la autoestima

La autoestima según la RAE es el aprecio o consideración que una tiene de sí misma.

Es lo que tú misma te cuentas sobre ti. Un conjunto de pensamientos, percepciones, juicios y afectos que tú misma tienes sobre tu persona.

El nivel de autoestima o amor propio que tienes hacia ti, determina muchos factores de tu vida. La confianza y seguridad en ti, la capacidad de superar problemas, tus relaciones con los demás, tu éxito laboral, etc…

Es muy conveniente tener una sana autoestima que te permita ser quien eres, en toda tu esencia. Pudiendo vivir con la tranquilidad de saber que tal y como eres, con lo bueno y lo no tan bueno, eres perfectamente imperfecta.

¿Qué te pierdes por no tener una sana autoestima?

Tener una baja autoestima puede hacer que te pierdas muchas cosas, y que lo pases mal en algunos momentos.

Estas son algunas de las cosas que puede que te estén pasando si no tienes una autoestima sana.

Falta de confianza

No confiar en ti, puede hacer que no hagas muchas cosas que te gustaría.

En este caso la baja autoestima hace que surjan miedos, a no ser aceptada, al rechazo… y debido a ello es posible que estés dejando de hacer aquello que realmente te gustaría.

Crees que no lo vas a conseguir, y ni siquiera lo intentas. El miedo te invade y decides quedarte como estas. Esta actitud hace que te sientas más segura en tu zona de confort, pero impide desarrollarse.

Puede afectarte en todos los ámbitos de tu vida, desde el laboral, hasta en las relaciones personales.

Necesidad de aceptación

Cuando tú no te quieres lo suficiente, es posible que estés buscando el amor que no te das en los demás.

Necesitas sentirte querida, útil, respetada o valiosa, y sentir que eres importante para los demás. Está claro que todos queremos esto de cierto modo, el problema es cuando para conseguir sentirte de esta forma haces cosas que implican que dejes de ser tu misma y no te des la importancia que tienes.

Cuando haces todo lo necesario para sentir el afecto que necesitas, puede que:

– pases a dar todo a los demás
– dejes de ser quien eres, haciendo lo que esperan de ti
– te veas envuelta en relaciones toxicas

Es importante saber que es muy bonito compartir tu amor, pero que, para poder hacerlo de la mejor forma posible, el primer paso es amarte a ti.

Me pasé media vida buscando la aprobación de las personas que me rodeaban, especialmente de distintos grupos de amigas. Intentaba hacerme el hueco y hacía de todo para intentar agradar. Actuaba de formas distintas, pero nunca desde mi autenticidad.

Ya no sabía ni como “tenía que ser” para agradar, hasta que descubrí que era tan “fácil” cómo conocerme, y ser yo.

Tú misma te conviertes en tu enemiga

Es posible que seas tú misma la que te estés saboteando. Esto también es conocido como “el síndrome del impostor”.

Piensas que no eres capaz de conseguir las cosas y cuando consigues algo piensas que no es mérito tuyo, sino que ha sido suerte.

Te dicen algo bueno, y aunque sea cierto, le quitas toda la importancia, sientes que lo has conseguido por casualidad.

Si te repites a ti misma cosas como “no valgo para nada”, “no soy capaz” o “todo lo hago mal”, estas frenando toda tu capacidad y además te sientes mal e infeliz por aquello que te dices.

Causas de una baja autoestima

La falta de autoestima es algo que se empieza a forjar desde la niñez. En base al entorno en que crecemos, lo que recibimos de nuestro entorno y nuestras vivencias, creamos un sistema de patrones y creencias que son los que nos hacen actuar o sentir de determinada forma.

En la infancia, si no percibimos todo el amor, la confianza y el respeto que necesitamos, solemos grabar en nuestra mente que somos culpables y lo hemos hecho mal.

Normalmente se nos educa diciendo todo lo que hacemos mal. Es fácil que, aunque tus padres lo hiciesen lo mejor posible en algún momento sintieras que no eras suficiente.

Estas son las principales causas de tener poca autoestima:

Desaprobación

Si el discurso que interiorizaste fue todo lo que te dijeron que hacías mal, sentiste que nunca serias capaz de ser buena, y lo grabaste en tu mente.

Padres poco afectuosos

En este caso, la causa de tu baja autoestima es que tus padres estaban ausentes física o emocionalmente. Si no se ocuparon de ti el tiempo que necesitabas o simplemente no expresaron el amor que necesitabas.

Si esto es lo que te ha pasado, es probable que hayas interiorizado que no eres merecedora de este amor.

Padres exigentes

Cuando tus padres, incluso queriendo lo mejor para ti te exigieron demasiado y querían que fueses la primera en clase, en un deporte… O se enorgullecían enormemente cuando así era.

La presión que puedes sufrir para tener que conseguirlo, o la frustración de no lograrlo pueden haber marcado tu vida. En este caso es fácil tener la certeza de que nunca vas a ser suficiente por mucho que te esfuerces.

En mi caso, mis padres estaban muy orgullosos de mi. Yo les escuchaba hablar de lo lista que era y mis buenos resultados. Sobre todo, a mi padre.

Por ello, inconscientemente me exigía demasiado. Me esforcé siempre por sacar buenas notas para no defraudarles y poder seguir sintiendo que era inteligente.

Esto me llevó a realizar 7 años de música, la cual odiaba porque lo pasaba fatal cuando tenía que cantar en público.

Pero no tenía las fuerzas para decir que no me gustaba, pensaba que les iba a decepcionar. Cuando empecé el instituto pude poner una excusa y dejar la música.

Ahora sé que no hubiese pasado nada si se lo hubiese dicho, pero la niña que fui, entendió que no podía fallarles.

Entorno de sobreprotección

Se trata de justamente lo contrario. Padres o un entorno muy cercano que proyecta en ti sus inseguridades protegiéndote más de lo que deberían.

Esto puede haber provocado que seas una persona insegura, incapaz de tomar decisiones.

Si nunca te han dejado equivocarte, ahora puedes tener pánico a cualquier reto al que te enfrentes

Dificultades de aprendizaje

Si en tu infancia has tenido alguna dificultad de aprendizaje también es posible que tu autoestima se haya visto afectada.

Si tus padres se centraron en los resultados académicos y no en aquello que te sentías es fácil que hiciese mella en ti. Puede que en algunos o varios aspectos de tu vida te sientas inferior o incapaz.

Víctima de cualquier tipo de violencia

En este apartado, se incluyen los niños y niñas que crecen en familias con violencia doméstica, los que han sufrido abusos, o han sufrido acoso como el bullying.

Estos tipos de problemas afectan de forma muy importante a la imagen que tienes sobre ti misma.

Sufrir el rechazo, el maltrato hace sentir que eres rechazada y que no eres querida aparte de muchas otras cosas… Es muy fácil que dudes de tus capacidades y desarrolles miedo a que pensaran, al rechazo y a volver a sentir todo ese dolor.

Yo misma he sido víctima de bullying, y a causa de todo el maltrato mi autoestima quedó completamente mermada. Nunca entendí los motivos, ni supe gestionar la situación.

Tampoco los profesionales me ayudaron como es debido.

Me sentí perdida, incomprendida, maltratada y el miedo se apoderó de mí, acompañándome durante demasiado tiempo…

Indicadores de que tienes baja autoestima

A veces, me llegan personas que creen que tienen una sana autoestima. Creen que sus problemas son otros, pero en realidad esconden en el fondo una gran falta de amor propio.

A continuación, te dejo una lista de indicadores que determinan que no tu visión de ti no es lo suficiente buena como debería:

  • Eres una persona que da todo por los demás pero que a penas te ocupas de ti.
  • Eres el paño de lágrimas de tu familia y amigas, pero nunca te escuchan cuando necesitas.
  • Te cuesta la vida poner límites y decir NO.
  • Entras en bucles mentales repitiendo conversaciones, pensando que deberías haber dicho y que no.
  • Eres una persona muy autoexigente o demasiado perfeccionista.
  • Tienes sentimientos de inferioridad.
  • Te sientes culpable ante determinadas situaciones.
  • No confías ni tienes seguridad en ti.
  • Tienes miedo al fracaso o a ser rechazada.
  • Te cuesta aceptar las criticas.
  • Te críticas a ti misma, no te gusta cómo eres.
  • Tus hábitos de vida son poco saludables.

Cómo sanar tu autoestima

Lo bueno de no tener una sana autoestima, es que es algo que puede cambiar, y que solo depende de ti.

Con estas herramientas podrás empezar a trabajar en ello, para que empieces a valorarte y a quererte cómo te mereces.

Autoconocimiento

Pensamos que sabemos cómo somos y que conocemos perfectamente cómo reaccionamos ante las distintas situaciones.
Si no has realizado un proceso de autoconocimiento, lo que realmente conoces de ti es la forma en la que te muestras a los demás, pero no todo lo que tienes detrás.

Has formado una personalidad en la que te sientes a salvo, realmente haces lo que crees que es correcto. Pero hay cualidades, partes de tu personalidad que no muestras porque un día entendiste que no estaban bien y has guardado en tu sombra.

Estas cualidades o actitudes no tienen que ser negativas. No ser consciente de ellas hacen que puedas estar perdiéndote parte de tu potencial. No aceptar que aquellas no tan buenas que también forman parte de ti, tampoco te hace bien.

Formamos una “mascara” con la que nos protegemos, mostrando a los demás que somos de determinada manera. No mostramos nuestra totalidad.

Conectar con tu esencia, con tus emociones, saber quién eres, qué guardaste en tu sombra y es esencial para que puedas aceptarte. Solo saber quién hay realmente detrás de tu máscara te posibilita amarte y respetarte como te mereces.

Libérate de aquello que no te gusta.

Haz una lista con las cosas que no te gustan de tu vida y que sigues arrastrando.

Tienes un trabajo que no te satisface, relaciones que no te valen la pena, hábitos no saludables… Repasa qué deberías cambiar y busca la forma de hacerlo.

Acaba con tu voz crítica

Empieza a pensar en positivo.

Cuando tengas un reto en vez de pensar “no puedo” o “voy a fallar” empieza a pensar en “voy a intentarlo”, “soy capaz de hacerlo”.

En vez de “he fracasado” o “lo hago todo mal” piensa “lo he intentado, me he esforzado y la próxima vez estaré más cerca de conseguirlo”.

Si lo intentas y los resultados no son los que te hubiese gustado, no te machaques. Trátate cómo lo harías con una amiga, con compasión. No pasa nada, lo has intentado, la próxima vez seguro que lo consigues, o como mínimo te acercarás más a lo que quieres.

No existen los fracasos, empieza a ver los fallos como aprendizajes, como ocasiones para avanzar. Busca la parte buena que has aprendido intentándolo y valora lo que has hecho.

No te compares

No compares tus resultados con los resultados de los demás.

Tú tienes unos objetivos, unos valores, céntrate en ellos y en conseguir lo que tú quieres. ¡Y ojo! Lo que tú quieres, no lo que los demás esperan de ti.

Busca lo que necesitas en ti.

Todos buscamos en algún momento la aprobación de los demás.

Cuando tomamos decisiones, nos importa la opinión de las otras personas. El problema viene cuando haces las cosas y tomas decisiones pensando en lo que los demás esperan de ti.

Lo que vales no depende de la opinión de los demás. Cuando vayas a hacer algo, decide pensando en lo que tú quieres, no en lo que van a pensar de lo que haces.

No vas a poder ser tu misma si no empiezas a decidir por tus deseos y tus valores. Todo lo que necesitas esta en ti, y empieza con que te valores a ti misma y respetes aquello que sientes.

Mantén un estilo de vida saludable

Tener hábitos saludables también te ayudará a sentirte mejor.

Hacer deporte, comer comida sana ayudan a que te veas mejor físicamente, y además tengas muchas más energía y vitalidad.

Mírate al espejo con ojos amorosos. Si no te gusta algo de lo que ves y puedes cambiarlo, toma medidas y cámbialo. Si es algo por lo que no puedes hacer nada, aprende a aceptarte tal y como eres. Eres humana, perfectamente imperfecta.

Guarda tiempo para ti

Regálate tiempo, lo necesitas.

Vivimos en un mundo apoteósico, donde vamos corriendo todo el día para llegar a todos los sitios. Te ocupas de tu casa, los hijos, el trabajo, ver a las personas que quieres…

¿Y que hay de ti?

Es esencial que guardes un tiempo para ti.

Lo ideal es que tuvieras al menos una hora diaria para hacer las cosas que te gustan:

  •  Leer
  • Escuchar música
  •  Pasear
  •  Hacer deporte…

Si lo ves difícil, intenta tener al menos 10 minutos o 15 cada día, al despertar y al acostarte. Y reservar un par de horas a la semana que sean sagradas, para dedicarte a ti.

Deja de ser perfeccionista

Ser muy perfeccionista equivale a estar muerta de miedo. Miedo a no ser suficiente, a no gustar, al fracaso…

Deja de autoexigirte demasiado.

No es necesario que todo lo hagas perfecto, puedes equivocarte o no hacer algo tan bien, y no pasa absolutamente nada.

Cuando todo tiene que salir perfecto acabas paralizada, y muchas veces no acabas las cosas porque no van a salir perfectas.

“Hecho es mejor que perfecto”.Mark Zuckemberg.

Prueba a cambiar el “tiene que estar perfecto” por “ voy a hacerlo lo mejor que pueda”. De esta forma, cuando cometas un error, sé consciente de que es algo normal y aprende de el.

Practica la comunicación asertiva

La comunicación asertiva se trata de que puedas expresar lo que sientas de forma eficaz, sin ofender a los demás.
Esto es algo que se aprende con la práctica.

Se trata de que puedas poner tus limites, decir “NO” a las cosas que no quieras hacer. De manera que los demás puedan comprenderte y tú te quedes más ancha que larga.

Esto te ayudará a ser más tu, a poder empezar a hacer lo que realmente quieres, sin importarte lo que los demás puedan pensar.

Reconoce tus logros

Haz una lista de todos tus logros.

Sé consciente de todo lo que has ido consiguiendo, y reconócete el mérito. Lo has conseguido porque lo has intentado o te has esforzado, no ha sido la suerte.

A partir de ahora no te quites el valor que tienes. Si alguien te reconoce algo, dale las gracias, no le digas que no es para tanto.

“Te has criticado a ti mismo durante años, y no ha funcionado. Prueba de halagarte y observa qué ocurre” Louise L. Hay

Conclusión

No hay nada mejor que poder sentirte a gusto contigo misma teniendo una sana autoestima.

Es una liberación tener una autoestima sana que te permita estar segura y actuar según tus valores.

  • Poder decir “No” a un evento que no te apetece ir, o a algo que te han pedido y no tienes ganas de hacer o no lo ves correcto.
  • Explicar lo que sientes, contar algo, hablar de lo que te apetezca sin tener remordimientos ni entrar en bucles mentales que te quitan toda la energía.
  • Ser tu misma en cada situación, aprender de los errores sin machacarte y poder vivir como quieres.
  • Luchar por tus sueños y no por lo que los demás piensan que deberían ser tus sueños

¡Sentirte libre para ser tu!

Yo ya tenía  problemas con mi autoestima desde la infancia, y el bullying hizo que estuviese por los suelos por el resto de mi vida.

Durante mucho tiempo he hecho cosas que no me gustaban realmente, pero siempre seguía haciéndolo, para no defraudar.

Hasta que llegó mi crisis, y mi renacimiento. Y me di cuenta de que todo lo que hacia no me llevaba a donde quería estar.

Empecé por primera vez a eliminar barreras y a conectar conmigo y con ello, pude descubrir que es aquello que amo, para lo que estoy en el mundo. Y entonces, nació Feliz sin bullying.

He podido dar un vuelco a la situación y comprobar todo lo que te permite tener una autoestima sana. Y por eso mismo, me encantaría que también lo disfrutases tú.

 

¿Como andas de autoestima? ¿Te gustaría sentirte libre para ser tu misma? ¿Has hecho algo para intentarlo?

¿Me cuentas tu opinión en los comentarios?

¡Mil gracias por leerme!

Espero que te haya gustado el artículo.