Cuando alguien sufre bullying en su infancia y no es ayudada como debería, queda marcada en su vida de adulta.

Cada caso es particular y cada una llevamos nuestra mochila en la espalda.

Es más, para un mismo problema, a todas las personas no les sirve la misma solución.

En este artículo voy a contarte la mejor forma que se me ha ocurrido, de que no sea yo, sino que seas tú la que encuentres las respuestas que necesitas para poder superar las secuelas del bullying.

El 1er Retiro Feliz sin Bullying.

 

 

Estas son las dificultades que puede que estés teniendo:

Falta de autoestima

No aceptar cómo eres y no tener amor propio, te impide tener una vida en plenitud.

Pones el foco en cuidar al resto del mundo, en sentirte querida o buscar la aprobación de otras personas, pero te olvidas de lo más importante, de ti.

Te pasas la vida haciendo cosas por los demás, y luego te das cuenta que ellos no hacen lo mismo por ti, y te hundes cada vez más.

Buscas el amor que no tienes por ti en los otros, cuando lo que deberías de hacer es, primero, dártelo tú.

No puedes decir “NO” a los demás, porque si lo haces te sientes culpable. Pero debes empezar a decir “NO” para poder decirte a ti misma “SI”.

Tener una baja autoestima te afecta en todos los ámbitos de tu vida. ¡No puedes seguir así!

¿Que te parece la idea de conocerte más en profundidad y poder descubrir tu belleza interior?

Necesitas herramientas para descubrir quién eres realmente y que a partir de ahí, empieces a amarte como te mereces, y a cuidar de ti. Para que puedas quererte y conocer todo lo bueno que tienes, todo tu potencial. También necesitas aceptar aquello que piensas que no es tan bueno, y dejar de juzgarte.

Inseguridad

¿Qué tal se te da hablar en público? ¿Te sientes insegura delante de algún tipo de situación o de determinadas personas?

Yo pasaba noches en vela, dando vueltas a mis conversaciones, elucubrando sobre que habrían pensado sobre mí. Qué no debería haber dicho, qué se me olvidó decir… Bucles infinitos que me hacían la vida imposible.

Había personas con las que me sentía inferior, incapaz, tonta. Me iba a casa con la rabia de no entender por qué me sentía así. Me hacía pequeña, cuando realmente yo sabía que sí era una persona capaz.

La razón era de nuevo el miedo al rechazo, el miedo a no ser suficiente y a fallar.

Todo esto provocó en mí que me pusiera un caparazón de “invencible” y “perfeccionista”.

Realmente lo que me pasaba es que tenía un miedo tremendo a que alguien se burlase o hablase mal de mí.

¿Y si consiguieses entender por ti misma, que no hay nada que temer? ¿Si fueses consciente de que fallar no es más que una oportunidad perfecta para aprender?

Todos fallamos, y ello no debe de ser objeto de burla ni menosprecio por parte de nadie.

Por ello, hay que permitirse ser una misma, con todas las de la ley, darnos permiso para fallar, aprender y rectificar. Solo así personas de tu alrededor podrán conocer tu autenticidad y tu mejor versión.

Y si fallas… La mayoría de personas te apoyaran, y si alguna se burla o te menosprecia, debería mirar en su interior porque será su problema, no el tuyo.

Problemas al relacionarte con los demás

Ser víctima de acoso escolar es sinónimo de probables problemas en tus relaciones con otras personas.

Puedes tener miedo al rechazo, sentirte excluida en los grupos y que te sea difícil encontrar tu lugar.

Te sientes sola cuando no tienes a nadie, pero también cuando estás acompañada. Te cuesta sentir que encajas, que cuentan contigo o que te aprecian como a ti te gustaría.

Al conocer  nuevas personas te cuesta entablar conversación porque no sabes de que hablarles, estas cohibida. Sientes que pareces realmente antipática.

¿Y si te digo que te complicas la vida más de lo que realmente necesitas?

Trabajando juntas cómo funcionan las relaciones con otras personas, entenderás que tus miedos son desproporcionados.

Quererte a ti misma, y darte permiso a ser TÚ siendo plenamente consciente de quien eres, es lo mejor que puedes hacer para empezar a mejorar tu vida social.

Me gustaría enseñarte cómo puedes llegar a ser una persona mucho más segura. Podrás abrirte al mundo tal y como eres, sin miedo a ser tú, y el resto vendrá solo.

 

Desconfianza

Es difícil confiar en los demás cuando te han hecho tanto daño…

Me pasé todos los años de mi adolescencia dando tumbos de un grupo a otro de amigas, sin llegar a encajar en ninguno.

A la mínima que sospechaba que hablaban mal de mí, que no les gustaba, o cualquier cosa que me hiciese pensar que las cosas no marchaban bien huía. Me alejaba de esas personas haciendo ver que no las necesitaba para nada.

Y otra vez, todo era miedo. Miedo al rechazo, miedo a sufrir, miedo al maltrato.

Desconfiaba de ellas pensando que me iban a hacer daño, como las personas que me maltrataron.

Y me costó mucho entender que estaba equivocada. Empecé por aceptarme y quererme, y después comprendí que las personas no van por la vida con la intención de dañar, simplemente intentan vivir de la mejor forma que saben.

Hay personas de todo tipo, y claro que algunas te pueden hacer daño. Pero como dicen, “no hace daño el que quiere, sino el que puede”.

Yo tuve que realizar el trabajo de curar todas mis heridas del pasado para poder empezar a confiar.

Esto significa que si tú eres una persona sana emocionalmente y alguien tiene malas intenciones contigo, lo verás venir y tomaras las medidas que consideres. No podrá dañarte, porque no le dejarás paso y sabrás pararle los pies cuando corresponda.

Y con el resto del mundo, puedes relajarte, y dejarte fluir para disfrutar de tus relaciones sin miedo.

Vives sin rumbo, sin tener un foco en el que centrarte

Cuando tu vida no marcha como a ti te gustaría y realmente no sabes el motivo, es muy fácil no saber lo que quieres, o sentir que no haces aquello que te gustaría. Te sientes insatisfecha y no vives en plenitud.

Quieres hacer algo con lo que te sientas realizada, pero no sabes qué, y mucho menos cómo.

Te propones una meta, pero inmediatamente aparecen obstáculos que hacen que desistas y no eres capaz de alcanzarla. O cuando la alcanzas te das cuenta de que no es aquello que esperabas, ¿Y ahora qué?

La solución que te propongo pasa por empezar a conocerte a ti misma, pero de verdad. Investiga hasta el rincón más remoto de tu interior y pon luz a tus sombras.

Sólo así podrás conocer todo el potencial que escondes y saber de qué eres capaz. Durante el proceso, surgirán posibilidades, que jamás hubieses imaginado. Y cuando hayas realizado este trabajo, sin darte cuenta, sabrás realmente hacia dónde quieres dirigir tu vida.

Las nuevas decisiones que tomes a partir de ahí vendrán desde ti, y no desde todo lo que te rodea, por ello, no habrá nada que te pueda parar.

Mi propuesta

Esto es lo que se me ha ocurrido para ayudarte de forma rápida y directa:

Que nos conozcamos y pasemos tres intensos días juntas y con otras mujeres que están en tu misma situación, o al menos muy parecida.

Voy a organizar el primer retiro Feliz sin Bullying. Algo muy íntimo, donde un reducido grupo de mujeres de la comunidad de Feliz sin Bullying nos conoceremos, y realizaremos un viaje a nuestro interior.

¿Qué podrás hacer en el Retiro Feliz sin Bullying?

– Dedicar el tiempo para ti que tanto necesitas.

– Sentirte acompañada. Rodeada de un grupo de personas que al igual que tu sufrieron bullying, y sienten que las secuelas que arrastran les impiden vivir como les gustaría.

– Disfrutar de un entorno natural inigualable alejado de cualquier núcleo urbano.

– Desconectar de todo lo que te rodea para conectar con tu esencia, que es lo que tu alma pide a gritos.

– Practicar mindfulness para relajarte y conectar contigo misma, dejando a un lado el ajetreo que llevamos.

– Realizar talleres vivenciales en los que te guiaremos para que seas tú misma la que puedas reconocer tus verdaderos problemas y puedas analizarlos desde un punto de vista que nunca has tenido en cuenta.

– Te daremos herramientas para conocerte, aumentar tu seguridad y autoestima y mejorar los aspectos que necesitas en tu vida.

– Te llevarás a casa el poder ver tu vida desde una nueva perspectiva.

Prácticas que podrás realizar en tu día a día.

En resumen, este va a ser un fin de semana muy potente. Tres días que te marcarán la vida.

¿Por qué te interesa el retiro Feliz sin Bullying?

Porque, aunque hay distintos tipos de retiros espirituales, este es el único retiro dirigido expresamente a personas que han sufrido bullying y tienen los mismos problemas que tú.

En él descubrirás que no estás sola, y nos dirigiremos expresamente a tus principales problemas.

Conocerás a gente nueva, te relajarás y por supuesto, los momentos de risas y diversión están asegurados.

Además, estarás acompañada por Carmen Boix (la persona que me ayudo en mi procesó de superación del bullying) y por mi (sufrí Bullying, pasé la mayor parte de mi vida sufriendo sus secuelas y he conseguido superarlo cambiando mi vida por completo).

Ambas somos expertas en bullying y sus secuelas, sabemos exactamente cómo te sientes y que nos centraremos directamente en tus necesidades.

Conclusiones

Estoy deseando poder darte más información y contarte todo, pero estoy ultimando los últimos detalles.

Creo que pasar un fin de semana juntas, con todas las actividades que estamos planeando va a marcar un antes y un después en todas nosotras.

Y por ello me encantaría que vayas pensando en apuntarte a esta maravillosa aventura.

¿Qué te parece la idea, te apetece vivir esta experiencia?

Si tienes cualquier duda o sugerencia, por favor déjala en los comentarios, estaré encantada de responderte.

Si lo tienes claro, y quieres ser la primera en enterarte y recibir toda la información sobre el retiro Feliz sin Bullying en cuanto esté todo listo, déjame tu e-mail en el formulario justo de abajo. Tendrás prioridad al reservar tu plaza.