Ser proactiva es una actitud presente en las personas, que toman la iniciativa sobre su propia vida y trabajan en función de aquello que creen puede ayudarlos a estar mejor.

En el vídeo de hoy, te invito a que, si te limitas a contemplar tu vida siendo una espectadora, pases a ser la protagonista de la función.

Porque decidiendo ser proactiva, estas decidiendo que tú eres la dueña de tu vida.

Y es que tú tienes el poder de decidir que quieres hacer en tu vida, aunque a veces no sea fácil.

¡Ahí va!

 

 

Aquí te dejo la transcripción, por si eres de las que prefieres leer:

¿Qué es lo más fácil en la vida?

Lo más fácil en la vida es dejarse llevar. Vivimos corriendo de parte a parte, para llegar a todos los sitios.

Vamos en piloto automático de forma continua. Piensa el trayecto que has hecho hoy desde el Trabajo o la universidad a casa. ¿A caso lo has hecho de forma consciente o es algo que haces de forma automática?

Cada vez estamos más enganchadas al móvil, a las redes sociales, ¿me habrán dado un like? Voy a cotillear por la internet un rato…

Perdemos horas al día conectados a Internet.

Vemos la tele para desconectar, pero… ¿hay algún momento en el día en que estas realmente conectada a ti?

Nos acostumbramos a nuestra rutina y aunque hay cosas que no nos gustan, o quizá nuestra vida no funciona como queremos, nos conformamos con ello. Es lo que nos ha tocado y lo aceptamos.

Es más, fácil vivir sin riesgos.

Lo difícil es ser proactiva.

Ser proactiva es pensar que las casualidades no existen y que el destino lo crea una misma. Es pasar a la acción tomando las riendas de tu vida decidiendo hacia donde quieres ir y cómo vas a hacerlo.

Ser proactiva es difícil, es difícil tomar la responsabilidad de que tú puedes tomar las decisiones que van a marcar tu vida.
Hay personas que no creen para nada en esto, porque se preguntan “¿qué pasa con las cosas que te trae la vida y no puedes evitar”.

Está claro que no vas a poder evitar los contratiempos que nos suele traer la vida. Ser proactiva, significa que cuando te lleguen, sepas buscar herramientas y sostenerte en esa situación. Que puedas seguir avanzando hacia a donde quieras, a pesar de los obstáculos.

Para mí es como imaginar que vas en barco por el medio del mar, y estas en medio de una tormenta. No puedes controlar las olas, ni el viento, ni la lluvia. Pero sí que puedes tomar el timón para moverlo hacia la mejor dirección hasta que pase la tormenta.

El poder del foco

No depende de mí, caer bien a una persona o no.

Pero sí depende de mí, trabajar mi desarrollo personal para poder ser mejor persona, tener una autoestima sana o confianza en mí.

Cuando tu cambias, la energía que mueves a tu alrededor cambia.

Y esto de forma irremediable te lleva a poco a poco ir rodeándote de un circulo afín a ti. Personas a las que aprecias y por las que te preocupas y que hacen lo mismo por ti.

Nuestra energía se dirige hacia aquello que miramos, aquello hacia donde nos enfocamos.

Si tienes un trabajo que no te gusta, tienes varias opciones.

La primera gastar tu energía mientras te consumes quejándote y viviendo amargada contando las horas y los minutos para que cada día acabe tu jornada laboral.

La segunda es que pueda ser una circunstancia temporal, tienes que hacer ese trabajo sí o sí.

Pero te va a llevar a lo que realmente quieres hacer, puedes enfocarte y trabajar en ti misma, en tu persistencia en tu capacidad para vencer obstáculos.

Y por último, puedes quedarte en él el tiempo que necesites pero ir buscando otras salidas. Algo que quieras estudiar, ir buscando otro trabajo…

Mi experiencia

Esto mismo es lo que yo hice.

A mis 34, después de llevar 12 años trabajando como ingeniera informática, tenia un trabajo soñado para muchas personas.

En un banco, tranquilo, buen horario, buenos compañeros, muy buen sueldo… pero yo me sentía vacía y para nada realizada.

Y decidí ser proactiva y no quedarme contemplando la situación hundiéndome en la mierda por lo mal que me sentía cada día.

Primero me formé cómo coach, luego, mientras seguía con formaciones, me apunté a una escuela para poder crear Feliz sin bullying.

Trabajando a doble jornada y haciendo un gran esfuerzo.

Cuando ya no pude sostener la situación y mi proyecto requería más tiempo, decidí dejar el trabajo en el banco.
Con 2 hijos, una hipoteca y miedo, porque no sabía cómo iba a salir…

Además, en contra de lo que las personas que me quieren les hubiese gustado.

Por fin había encontrado la estabilidad que siempre había buscado y la iba a dejar pasar por algo que no sabía cómo iba a salir.

Bueno, pues el primer año he tenido que trabajar muchísimo.

Sábados, domingos, apenas he tenido 3 días de vacaciones. Y poco a poco, aunque aún queda mucho trabajo, parece que todo va cogiendo forma.

Escucho muchas veces a personas que no les gusta su trabajo.

Están convencidas de que por ciertos motivos como que igual no han estudiado, nunca van a aspirar a algo que les satisfaga.

Igual tienen ya una edad, puede que tengan hijos, y no ven la posibilidad de cambiar.

Pero sí la tienen.

Nunca es tarde para estudiar algo nuevo, para mirar qué se le da bien a una y que otras alternativas existen.

Pero a veces las personas estamos limitadas por nuestras creencias y pensamos que eso solo es para las que tienen suerte o les va mejor la vida.

Esto es solo un ejemplo, pero, en definitiva, se trata de reenfocar las cosas.

Ser proactiva te da responsabilidades

Una vez aceptes este poder que tienes, vas a sentirte en la oscuridad, con una necesidad de hacer las cosas de otra forma, con una presión que antes no tenías.

Porque ahora, ya no vas a poder culpar a los demás, ni al exterior, ni a la vida, sobre las cosas que te pasan y tendrás que hacerte responsable de ellas, y eso no es fácil.

Pero a medida que lo vayas haciendo, vas a comprobar como creces cómo persona, como aumentas tu seguridad, y como vas consiguiendo aquello que te propones.

Y a medida que vayas creciendo, inevitablemente vas a influenciar en tu entorno y las cosas que llegan a ti en la vida empiezan a ser distintas.

Ya no hay excusas, solo hay oportunidades.

Porque por una excusa que podrías estar poniendo, hay varias pequeñas acciones que seguro que podrías estar haciendo.

Conclusiones

Pase mi vida quejándome de las cosas que me pasaban… Primero el acoso escolar, más tarde los problemas para tener amistades, la soledad… Intentaba cambiar cosas y hacer cosas nuevas, pero en el fondo culpaba a los demás, y a la vida por todo lo que me pasaba. ¿Por qué me pasa esto a mi? Me preguntaba cientos de veces.

Yo solo quería ser feliz.

Y ahora me doy cuenta de que saber relacionarme con otras personas, dependía de que yo trabajase mi autoestima, confianza y seguridad en mí.

La ansiedad, la pude superar trabajando junto a un especialista para superarla, me costó mucho, pero lo logré.
La soledad que sentía, era la falta de saber estar en mí.

El necesitar a otros porque yo no me aceptaba ni me quería y necesitaba el amor o la aprobación de los demás para no sentirme sola.

Y así, viendo de qué forma podía tomar responsabilidad y encargarme de mis problemas, pude poner rumbo a tu vida.

Así que te invito a hacer lo mismo. A que dejes de ser espectadora de tu vida y te conviertas en la actriz principal.

Y para ello, tienes que preguntarte. ¿Haciendo lo que estoy haciendo en este último mes, voy a llegar hacia a donde yo quiero?

Si no es así, no pasa nada, te has dado cuenta y eso es lo importante. Se trata de no agobiarte y de ver de qué forma puedes cambiar unos cuantos grados tu dirección.

No se trata de que cambies todo de repente porque esos cambios no son sostenibles, pero sí de que tomes pequeñas acciones, decisiones que te lleven a generar nuevos hábitos en tu vida y que te acerquen hacia dónde quieres estar.
Muchas gracias por leerme.

Me encantaría leer tu opinión en los comentarios.