¿Alguna vez te has parado a pensar porque te cae mal esa persona a la que no soportas?

¿Sabes por qué te molestan determinado tipo de situaciones?

¿Y si te digo que la persona que te hace daño no es culpable de nada, sino que todo está dentro de ti?

Suena increíble, ¿verdad?

En este artículo voy a hablarte sobre qué es la sombra, algo que todos tenemos y donde guardamos aquello que no somos capaces de aceptar de nosotros mismos.

También te hablaré sobre la Ley del espejo, y como proyectamos partes de nuestra sombra en los demás haciendo que percibamos la realidad según somos nosotros mismos.

Por ultimo te mostraré cómo he aplicado estos conocimientos en mi vida, para que tú puedas empezar a hacerlo y puedas empezar a ver las cosas desde otro punto de vista.

¿Qué es la sombra?

La sombra aplicada a la psicología es todo aquello de nosotros mismos que rechazamos por algún motivo. Puede que lo rechacemos por vergüenza, por considerarlo malo o inapropiado, o porque nos han dicho que no es correcto o nos parece peligroso.

Sombra designa al aspecto inconsciente de la personalidad, caracterizado por rasgos y actitudes que el yo consciente no reconoce como propios.”

Carl Gustav Jung.

Una parte de nuestra personalidad está a la vista de todos, y somos consciente de ella. Sin embargo, la sombra es algo que guardamos en el inconsciente y ocultamos.

La sombra está en todos nosotros y se manifiesta de distintas formas.

La vemos en personas que roban, en personas adictas, en alguien que engaña en una cantidad de dinero a hacienda . Está presente cuando
cuando odias a alguien o te molestan ciertos tipos de personas. También cuando gritas a tu hijo, o te enfadas con tu pareja después de un día duro de trabajo.

La sombra comprende conductas, talentos y habilidades, que podrían ser parte de nuestro potencial, pero que las hemos reprimido y desterrado de nuestro ser para ser socialmente personas correctas.

Dedicar tiempo a conocer tu sombra y ser consciente de cómo la proyectas sobre los demás te ayudará a identificar tus heridas, a conocerte a ti, y a empezar a quererte tal y como eres.

¿Cómo creamos la sombra?

Empezamos a crear nuestra sombra mucho antes de lo que podamos ser conscientes y podamos recordar. Desde la infancia más temprana.

Cuando escuchabas que lo azul era para chicos, y lo rosa de chicas. Cuando te decían que las niñas se disfrazan de princesas y los niños de superhéroes…

Cuando tus padres, incluso siendo los mejores padres del mundo, y queriendo lo mejor para ti, te decían ciertas cosas.

Por ejemplo cuando te decían que debías sacar mejores notas, o que no servías para estudiar.

También si tu caso era el contrario y siempre les escuchabas decir que se te daban muy bien los estudios y eras la más lista de la clase.

Cuando tus padres te decían que no destacases, porque te podían a coger manía. O si les gustaba que siempre fueses la protagonista de la función.

Más tarde, cuando tus compañeros te maltrataban y tenias miedo, y te sentías inferior y rechazada. El miedo, el dolor, el sentirte inferior ayudaron a agrandar tu sombra.

Hay miles de situaciones donde desde la infancia recibimos la información de que no está bien algo que hacemos, o ser como somos. También identificamos aquello que sí es bueno hacer.

Empezando en el entorno familiar, más tarde el colegio, los amigos, los medios de comunicación, y todo con lo que convivimos durante nuestras vidas.

Todo esto se guarda en tu inconsciente en forma de programas y creencias limitantes que hacen que vayas creando tu personalidad según los valores que consideras positivos para ser una buena persona. Quedando oculto todo lo que rechazas.

Creamos una máscara con la que nos mostramos a los demás, ocultando partes nuestras que fueron juzgadas como malas o equivocadas, y ahora las juzgamos nosotros mismos.

¿Qué forma parte de mi sombra?

1.-  Habilidades y tus características reprimidas

Habilidades y características que formaban parte de ti y las excluiste, grabando creencias limitantes que decían que eran incorrectas o dañinas.

Conocer esta parte de ti y aceptar que es algo tuyo y que no es malo, si no que puede beneficiarte te ayudará a que puedas descubrir todo tu potencial.

En mi caso, una de las cosas que descubrí durante el tiempo que me dediqué a descubrir mi sombra fue mi miedo a destacar en algo.

Cuando de pequeña ponían música en algún sitio yo era la primera que salía a bailar, cuando preguntaban algo, también era listilla y siempre contestaba la primera y de forma natural me gustaba ser un poco centro de atención.

Mi padre, con toda su buena intención, me decía que parase de bailar y dejase sitio a los demás porque si no iba a resultar cansina. También que no contestase siempre tan rápido, sino que dejara paso a los demás.

Él quería que fuese una más y no destacase por mi bien, para que no me cogieran manía. Pero sin darse cuenta grabó en mí una creencia limitante que decía “no debes brillar ni destacar”.

Después, sufrir bullying y todo lo que vino después ayudo a afianzar esta creencia de forma brutal.

Mi vida queriendo pasar desapercibida

Y así me pasé gran parte de mi vida, intentando pasar desapercibida. También intentando apartarme de las personas “lideres” que sí destacaban.

¿Te puedes imaginar la liberación que sentí cuando dejé de ponerme barreras? ¿Cuándo decidí que iba a dar todo en cada momento para ser mi mejor versión? Dejé de mantenerme en segunda línea en las situaciones que puedo estar en primera.

He comprendido que utilizando todo mi potencial es como voy a obtener los mejores resultados. Todas las personas tenemos nuestros potenciales en los que destacamos, y eso es valiosísimo, lo que nos hace especiales y genuinos.

Y yo ocultaba los míos por miedo al rechazo y al dolor.

2.- Conductas irracionales provocadas por heridas emocionales y por traumas no sanados.

Todos tenemos demonios internos que intentamos ocultar, pero que nos acompañan.

No son cualidades nuestras, sino que se han creado por algún trauma o algún conflicto interno no sanado. Estos demonios nos atrapan en medio de experiencias , de sentimientos y de reacciones intensas.

Volviendo a mi experiencia, yo tenía pánico al rechazo. Después de haber sufrido bullying y no haber recibido la ayuda adecuada por parte de un buen especialista, tenía un miedo enorme a sentirme rechazada.

Ello me llevo a que, en cuanto conocía a un grupo de personas, estar siempre alerta. Cuando creía que no les caía bien o que hablaban o se reían de mí, ante cualquier duda salía corriendo y me alejaba quedándome sola de nuevo.

Más tarde me di cuenta de que no eran esas personas las que me hacían daño, si no que me lo hacía yo a mí misma proyectando mis propios demonios.

Cómo actúa tu sombra

La sombra es algo que está gritando dentro de ti para salir, para que te liberes. Para que la aceptes y la ames como parte valiosa de lo que eres.

Para ello busca manifestarse continuamente, en distintas situaciones, de manera inoportuna y molesta. Mostrando en esas situaciones aquello que tratamos de ocultar.

Esto sucede para que nos demos cuenta de su existencia y le prestemos la atención necesaria poniendo luz en ella, aunque la mayoría de veces no somos conscientes, y terminamos culpando a los demás.

La Ley del espejo

La ley del espejo dice que todo lo que nos ocurre en nuestra vida, es un reflejo o proyección de nuestro inconsciente, y todo está relacionado con nosotros mismos.

La proyección es un mecanismo de defensa mediante el que atribuimos a los demás aquellos rasgos de nuestra personalidad que no queremos ver o reconocer en nosotros, por resultarnos dolorosos o inaceptables.

Carl Gustav Jung.

Por ello, lo que hay que dejarse de victimismo y tomar consciencia y responsabilidad de nuestra vida.

¿Qué significa esto?

Que el otro “no existe”, todo está en ti.

La realidad es algo neutro, y cada persona, según nuestras creencias la interpretamos de forma diferente.

Ejemplo 1.

En la playa hay dos mujeres sentadas tranquilamente viendo una revista donde aparece un famoso que se va a casar. Una de las mujeres opina que es un hombre muy guapo e inteligente, y cree que su futura mujer y el hacen una magnifica pareja.

La otra mujer le dice a su amiga que no sabe cómo puede pensar así. Si es un cabrón, rico de cuna, se lo han regalado todo y encima seguro que le pone los cuernos a todas sus parejas.

¿Quién tiene razón?

Las dos. La realidad es neutra, en la revista solo hay una foto de aquel hombre que se va a casar.

Pero según sus creencias inconscientes a partir de una foto, cada mujer ha creado su propia percepción, que no refleja otra cosa, que las creencias de cada una.

A saber que experiencias ha vivido la segunda mujer, que tiene alguna creencia inconsciente que hace que rechace a los ricos de cuna… ¿Que culpa tiene alguien de nacer en una familia con dinero?

Y algo más tiene en su interior que le hace desconfiar y mal pensar sin conocer al famoso, que es una persona infiel.

 

Ejemplo 2.

Te reúnes con tu grupo de amigas y hoy se ha unido al grupo la compañera de trabajo de una de tus amigas. Resulta que la chica es muy extrovertida y amigable.

A la mayoría de las personas les parece una chica muy maja y están muy contentas de conocerla, pero a ti te resulta muy cansina. Piensas que solo busca protagonismo, que se ha pasado todo el día hablando y siendo el centro de atención, no entiendes como puede haber gente así.

¿Cuál es la realidad?

Una chica nueva en la reunión de amigas siendo ella misma.

La percepción de la mayoría de personas, es una chica muy simpática y extrovertida.

La tuya, te ha parecido insoportable, no soportas a las personas que no paran de hablar y siempre son centro de atención.

¿Qué es lo que pasa?

Pues que es muy probable que en tu sombra inconsciente se esconda alguna creencia que diga que no es bueno ser el centro de atención.

También puede ser que ser extrovertida y ser centro de atención sea una cualidad tuya que intentas negar porque en su día entendiste que no era algo positivo.

¿Qué pasaría si de ser así aceptaras esa característica tuya y sacaras todo lo bueno de ella?

Que serias más tú y estarías aprovechando tu potencial.

Tal vez sea todo lo contrario, que sea ser extrovertida es algo que tu inconsciente dice que es positivo, pero tú no lo tienes. En este caso deberías de aceptarte tal y como eres, y ser consciente de que ser introvertida o que no te guste ser centro de atención no es nada malo.

Es más, estoy segura de que podrías encontrarle muchas ventajas. En este artículo de Psicología y Mente, podrás descubrir algunas de ellas.

Pon luz en tu sombra

Descubrir tu sombra y poner luz en ella aceptando aquello que te has negado siempre duele, y no es fácil, pero es algo liberador.

Una vez hagas consciente todo lo que llevas ocultando todo este tiempo, lo aceptes y lo hagas parte de ti, podrás utilizar todas esas cualidades de forma positiva en tu día a día.

Una de las mejores formas de conocer nuestra sombra es mediante las relaciones con los demás.

Todo lo que te molesta del otro es tuyo

1.       Te molesta del otro lo que tú tienes

Hace 8 años en mi primer gran viaje, en Tanzania, conocí a dos parejas que nos acompañaron en un tramo del viaje.

Me resultaron tremendamente pesadas y arrogantes. Se pasaron todo el trayecto hablando de viajes que habían realizado por todo el mundo, como si estuviesen compitiendo por ver quien había viajado más.

Hace 4 años volví de Alemania donde estuve un tiempo trabajando y durante ese tiempo pude aprovechar para viajar a sitios maravillosos. Al volver a España me encontré a mí misma hablando una y otra vez de mis viajes.

Al pensarlo me dije que iba a evitar hablar tanto de ello, porque seguro que los demás pensaban que era muy repetitiva y que les estaba vacilando en plan “soy Willy Fog”. Así que intente hablar menos del tema, y cuando no podía evitarlo y hablaba sobre ello, entraba en bucle mental en plan “
Anita, por qué no te has callado…”

Lo que descubrí realizando mi proceso de desarrollo personal…

Al ir poniendo luz en mi sombra, me he dado cuenta de que hace 8 años, lo que me molestaba no era la pelea de gallitos sobre quien viajaba más, si no que yo no podía hacerlo.

Que hace 4 pensaba que todos pensarían como yo, y que otras personas podrían sentirse mal cuando yo hablase de mis viajes, como a mí me había pasado.

Tenía 2 creencias limitantes “tú nunca podrás viajar a donde quieras porque no tienes dinero” y “hablar de que haces algo que no todos pueden hacer, es algo malo y sienta mal a los demás”.

Y ahora sé que, soy una viajera empedernida, y sólo depende de mí y de los límites que yo me ponga el poder viajar. Solo es cuestión de tener una forma de vida acorde a quien tu eres.

El que en determinados momentos yo hable con alguien de alguno de mis viajes, que son unas de las mejores experiencias en mi vida, no es nada malo.

Si alguien se cansa de escucharme o no le apetece hablar de eso, puede decirme tranquilamente que cambiemos de tema, que lo entenderé. Pero si se molesta o piensa que alardeo, es cosa suya. Esa persona debería de analizar que hay en él, que hace que algo neutro como que alguien le cuente una bonita experiencia, le moleste.

2.     Te molesta del otro lo que tú no tienes

Otra creencia limitante que yo tenía era, que no iba a tener nunca mucho dinero. Pertenezco a una familia trabajadora que tenía dinero para pasar justo el mes. Nunca me falto nada, pero tampoco íbamos sobrados. Y no aspiraba a más que eso.

Mi padre trabajaba a doble jornada y hizo virguerías para que tuviésemos todo lo necesario, incluso más.

Cuando trataba con personas que tenían mucho más dinero que yo, les etiquetaba de manera inconsciente, y tenía un sentimiento extraño hacia a ellas. No se cómo explicártelo, pero muchas veces de entrada o no me caían bien o les encontraba defectos.

Luego cuando las conocía podía cambiar mi opinión, pero a primera vista sin darme cuenta les ponía etiqueta.

Después de mi proceso de desarrollo personal…

Y ahora que he sanado mi relación con el dinero, automáticamente he empezado a ver de otra forma a todas estas personas. Y todas me aportan cosas buenas. Ellas siguen siendo las mismas, el problema lo tenía yo.

Es más, cuando estoy con gente que habla de otras personas llamándoles “pijas” o cosas similares, inevitablemente se me enciende la bombilla y pienso: “Oooooh… Esta tiene la misma creencia limitante que tenía yo, o parecida”.

Tenia varias creencias limitantes cómo “serás una trabajadora, tendrás que trabajar mucho y ganaras lo justo para vivir”, “hay que ser una luchadora y cuanto más trabajes más tendrás”, ” quien no trabaja duro no merece tener dinero”, “nunca podré aspirar a más de lo que tengo”…

Ahora, pienso que hay gente que desde que nace vive en familias con más dinero y genial por ellos. En cuanto a mi, que llegue a tener más o menos dinero, dependerá solamente de mi y los límites que yo me ponga.

Te aconsejo leer El código del dinero de Raimon Samsó si no estás de acuerdo con esto último que te digo o quieres profundizar más sobre el tema. Este libro me hizo empezar a ver las cosas de forma muy distinta.

3. Idealización

No ves a los otros como son sino como tú eres.

Esto es algo que suele pasar con los hijos.

Cuando se juntan con su pandilla de amigos y empiezan a beber alcohol con 14 años, o a no ir a las clases del instituto y tu hijo no es responsable, son sus amigos que son una mala influencia.

Las 4 leyes del espejo

  1. Todo lo que te molesta, te irrita, te enfada o te gustaría cambiar del otro, está dentro de ti.
  2. Todo lo que el otro te critica o juzga el otro, si me molesta o me hiere, esta reprimido en mí y debo trabajarlo.
  3. Todo lo que el otro te critica o juzga, o quiere cambiar de mí el otro, si no me afecta, le pertenece a él. Descubrir esto fue un puntazo para mí, el poder ser yo misma. Si me expreso tal cual soy, y la otra persona tiene algo en contra, pero yo me siento bien, ¡es su problema!
  4. Todo lo que me gusta del otro, lo que amo en él, también está dentro de mí, reconozco mis cualidades en otros.

Tus maestros espirituales.

Una persona que provoca que te perturbes a ti mismo se le llama maestro espiritual. Nos hacen espejo del lado oscuro.

La vida nos los va poniendo delante de nuestras narices constantemente para que nos demos cuenta y hagamos algo para tener un mayor nivel de consciencia.

Cuando tu padre o tu hijo son iguales que tú y siempre discutís por las mismas cosas también están siendo vuestros espejos, y son tus maestros espirituales.

Nosotros también somos espejos de otras personas.

¿Crees que la vida me haya puesto a la persona que me hizo bullying tan cerca como la tengo es casualidad?

Empezó siendo mi maestra al maltratarme. Y ahora la vida me la vuelve a poner delante para que entienda por qué me hizo daño y aprenda a perdonar.

El primer día que me la encontré y supe que la tendría tan cerca, estuve a punto de salir corriendo. Pero decidí quedarme y superar mi miedo. 

Y a raíz de ello he superado completamente mi bullying.

Hay un grupo en el que coincidimos a menudo, aunque estos meses por trabajo estoy desconectada.

En el grupo hay una persona que la aprecia mucho (otra gran maestra mía) y no quiere que se sienta mal. Sin darse cuenta, algunas veces me ha discriminado. Sabe lo que pasó, es su amiga y quiere que esté cómoda. Imagino que piensa que yo aún la odio.

Podrás imaginarte la gracia me hizo darme cuenta de que volvía a ser discriminada, y encima, para que la persona que me hizo bullying se sintiese bien.

Cuando empezó a pasarme no me lo podía creer, ¡ahora, a estas alturas!

He tenido que realizar un enorme trabajo personal para superarlo.

La parte buena es que solo me ha traído liberación.

A ella, le he perdonado completamente. Puedo hablar con ella, e incluso sentarme a su lado en alguna comida en las que solemos coincidir.

Y va en serio, en todas las comidas o cenas que coincidíamos hasta hace poco nos tocaba sentarnos juntas o muy cerca, otras “casualidades” de la vida.

Y cuando ya estábamos sentadas aparecía la segunda maestra y me decía “¿te cambio el sitio?” y yo con un par contestaba, “No, ¿Por qué? Yo estoy bien.”  Y entonces daba un pasito más de superación en mi vida, aunque a confieso que al principio moría por dentro.

A su amiga, la entiendo, y sigo trabajando para que no me afecte en nada todo este tema, porque algunas veces aún me cuesta un poco.

Voy buscando las partes de sombra que quedan en mi para ir dándoles luz.

¡Si encima tendré que invitar a cenar a estas dos maestras por todo lo aprendido!

Al fin y al cabo, sin ellas Feliz sin Bullying no existiría, yo no hubiese superado las secuelas del bullying, y no podría ayudar a todas las personas a las que quiero.

Mi sombra

Aquí te cuento 6 características de mi sombra, de todas ellas he sacado la parte buena al ser consciente de ellas y trabajarlas.

Hay más, y voy descubriendo nuevas cosas según avanzo en mi autoconocimiento, no te las pongo toda porque se haría eterno el artículo.

Creencia de que brillar es malo.

Como ya he contado esta creencia me hizo pasar la vida pasando desapercibida, pensando que los demás se ofenderían si destacaba. Vivir desde esta creencia hizo que en muchas ocasiones no aprovechase mi potencial aun sabiendo que era capaz de ello. Quería mantenerme en segunda línea y no molestar a nadie.

Esta creencia hacia que me pasase la vida midiendo mis palabras e insegura, no podía decir lo que sentía por miedo a ofender o molestar.

Esta parte de mi es algo que más me dificulto mis relaciones con los demás.

Creencias sobre el dinero

Esta también la he descrito arriba, lo que estaba haciendo era limitarme a mí misma convenciéndome que la vida estaba hecha para trabajar todo el día y ganar el dinero necesario para vivir.

Ahora pienso todo lo contrario y lo que estoy intentando hacer es crear un sistema que me permita trabajar de algo que amo, sin ser una esclava de mi trabajo y que me permita tener la estabilidad económica para vivir de la forma que deseo.

Esto no es nada fácil y requiere mucho esfuerzo e inversión en tiempo y en formación. También debes creer en ti.

Lo cómodo es quedarse sin hacer nada, conformarse con un trabajo que no te gusta y trabajar en el resto de tu vida mientras te quejas de lo que tienes.

Creencia de que nunca debía fallar.

Siempre escuche que era buena estudiante y lo orgullosos que estaban en mi familia sobre ello. Esto hizo que no me diera permiso para fallar. Tampoco para decepcionarles.

Llegué a ir 9 años a música y estuve 7 tocando la guitarra sin ser capaz a nadie que no me gustaba, por no querer decepcionar.

En solfeo cantar delante de toda la clase se me hacía un infierno, me ponía roja y lo hacía fatal por inseguridad y vergüenza, y nunca fui capaz de decir que no quería seguir.

Todos tenemos derecho a fallar, a que no nos guste algo o que no nos apetezca cierta cosa y a decir lo que sentimos.

Comprenderlo y darme permiso para hacer aquello que quiero en cada momento, sabiendo que decir lo que sientes no tiene porque ofender a nadie ha sido una de mis grandes liberaciones.

Necesidad de llevar el control en mi vida.

Ante el miedo y la incertidumbre que viví en mi infancia desarrollé una gran necesidad de controlar todo.

Siempre planificaba todo y ante un cambio de planes insesperado me enfadaba mucho.

No entendía la parte buena de fluir con la vida, de que ante un cambio de planes lo que tengo que hacer es la parte buena del nuevo plan. Buscar qué posibilidad se me ha presentado ahora que con lo que yo iba a hacer no tenía.

Esto me ha hecho una persona mucho más flexible y capaz de disfrutar mucho más de la vida.

Creencia de que no era lo suficientemente buena

Desarrollé esta creencia al sufrir el rechazo y el maltrato por parte de mis compañeros.

Me he pasado la vida muy insegura al entablar relaciones con otras personas por miedo al rechazo, a no gustarles y que me hiciesen daño.

Era una persona muy segura en mi entorno laboral pero fuera de el era todo lo contrario.

Siempre media las palabras y analizaba los resultados, nunca me sentía satisfecha porque pensaba que no habría gustado a esas personas.

Conocer la ley del espejo y empezar a buscar qué había en mi en cada momento en que me sentía insegura con una persona me ayudo mucho a superar esta parte.

Sobre todo por entender que tenia ser derecho a ser yo misma, tal y como soy. Que lo normal es que a la gente le gustes siendo tu al 100%, y si el otro se ofende por algo, muy probablemente es por un problema suyo.

Agresividad

Por todo lo que sufrí en mi infancia, me convertí en una persona agresiva en cierto modo. Esta parte de mi solo la mostraba con las personas cercanas, quien menos lo merecía.

Mientras sufrí bullying y los años que le siguieron fui agresiva con mi madre.

Más tarde lo era de distinta forma, con mis reacciones incontroladas ante ciertas situaciones en las que me enfadaba mucho. Como solemos decir coloquialmente, tenia “un pronto muy fuerte”. Esto me pasaba con mi familia y con mi pareja.

Esta característica me preocupaba muchísimo, poque hacia daño a las personas que quiero. Me centré en cambiar esa parte de mi sobre todo al ser madre.

No quería que mis hijos sufrieran esto por mi parte. Esta claro que en la maternidad hay momentos en que te desbordan, y sigo cometiendo pequeños fallos que no me gustan. Intento gestionar de la mejor forma posible mis reacciones con mis dos soles y cada día voy aprendiendo y mejorando.

Con el resto de las personas también he conseguido aprender a gestionar mis emociones. Ahora se respirar y calmarme para no explotar de malas maneras.

¿Qué puedes hacer para liberarte de tu sombra?

Según Borja Vilaseca en su conferencia sobre la ley del espejo y la sombra, puedes realizar las siguientes acciones en forma de renuncia:

  • Renunciar al ego: Cuando algo te moleste de cualquier persona o situación, pregúntate a ti misma ¿Qué hay en mí, que hace que esto que está pasando me moleste? ¿Qué puedo hacer para aprender de esta persona?
  • Dejar de ser esclava de tus pensamientos: dejar de herirte a tí misma. El otro no te hace daño, el sufrimiento esta en tu mente, está en tu forma de ver las cosas.
  • Compasión, dejar de culpar por los errores. Todos tenemos derecho a equivocarnos. Los errores están ahí para aprender de ellos.
  • Perdón, renuncia a culpar de tu sufrimiento.
  • Desapego: renuncia a esperar algo del otro. No necesitas nada de nadie para ser feliz, todo está en ti
  • Asertividad: renunciar a ofender a otras personas, compartir solo lo que el otro puede asumir y aceptar.
  • Aceptación: renunciar a intentar cambiar a la otra persona, cambiando mi manera de mirarla.

Conclusión

Conocer tu sombra no va a ser algo fácil, pero va a ser algo liberador para ti.

¡Y no creas lo que lees sin ponerlo en practica y validar si a ti también te sirve!

Descubrir tienes habilidades, características que pueden aportarte tanto en tu vida y las has estado reprimiendo y poder dejarlas salir solo puede ser algo bueno para ti.

Poner luz en tu oscuridad es la forma de conocerte a ti misma completamente.

Abrazar todo lo que tienes oculto te hará aceptarte y quererte, y reafirmarte como persona, siendo muy consciente de quien eres, y permitiéndote aprovechar todo tu potencial.

¿Estas dispuesta a dar el paso y probar los resultados?

Yo sigo inspeccionándome a mí misma, cada noche, antes de dormir realizo un pequeño repaso al día, y pienso si ha habido algún momento, donde algo o alguien me ha enfadado, me ha parecido mal, o me ha puesto nerviosa.

En caso afirmativo analizo la situación y empiezo a pensar, ¿Qué hay en mí, que hace que esto me moleste? A veces encuentro la respuesta rápida, otras veces tardo días.

Poco a poco voy poniendo luz en mi interior y sanándome desde dentro.

Y ahora, ¡cuéntame tu!

¿Habías oído hablar sobre la sombra y la Ley del Espejo?

¿Has hecho algún trabajo para intentar poner luz en tu sombra? ¿Me lo cuentas?

¿Te apetece empezar a descubrir todo lo que tu lado oculto puede ofrecerte para cambiar tu vida?

¡Dime qué opinas sobre lo que te he contado!

Si tienes alguna duda , escríbeme en los comentarios, te contestare encantada.