No soy capaz de contar cuantas noches pasé en vela inmersa en bucles mentales.

Era tener una conversación aparentemente normal y que de repente, al llegar a casa se encendiera algo en mi mente.

  • Un barullo de pensamientos sucediéndose unos a los otros.
  • Cientos de repeticiones de la misma conversación.
  • ¿Que habrán pensado de mi?
  • No debería haber dicho esto.
  • ¿Por que no he dicho esto otro?
  • Horas y horas sin poder hacer nada con claridad, ni siquiera dormir.
  • Tiempo perdido que no sirvió para nada más que para agotarme.

Estoy segura de que alguna vez, te habrán acechado pensamientos incómodos que te atrapan en un bucle mental infinito que te deja sin energía.

Se trata de pensamientos que no sirven para nada, pero que muchas veces parece que toman el control y no te dejan pensar en nada más.

Basta que alguien te hable mal, o que te suceda cualquier cosa en la que no te sientes segura para que automáticamente se genere un bucle mental.

Tienes un pensamiento negativo del tipo ¿Qué habrá pensado de mí?, ¿Por qué no he dicho esto que yo quería? etc…

Y automáticamente se genera uno de estos bucles mentales.

Personalmente, llegó un punto en mi vida, en el que entrar en un bucle mental me generaba hasta ansiedad. Sabia que perdía el tiempo y la energía, pero era presa de mis pensamientos y no conseguía salir de el.

 

 

 

¿Qué es un bucle mental?

Un bucle mental se genera cuando un pensamiento negativo provoca que sientas una emoción, que a su vez genera recuerdos que reafirman al pensamiento, y a su vez sigue provocando más emociones. La pescadilla que se muerde la cola.

Te vuelves espectadora de lo que “piensas” y “sientes” . Permites el bucle y lo alimentas.

Tu mente te domina en ese momento y tú te conviertes en una simple observadora.

El bucle tiene una gran fuerza para llamar tu atención.

Los bucles mentales son secuencias muy largas de pensamientos que se retroalimentan con emociones. Normalmente son limitantes y negativos.

Te impiden pensar con claridad, tomar decisiones y estar en calma.

Se trata de pensamientos:

  • Totalmente inútiles: no sirven para nada, no te dejan avanzar.
  • Negativos, te sientes mal cuando te encuentras en medio de uno de estos bucles.
  • Literalmente agotadores. Durante todos estos pensamientos, el cerebro consume una gran cantidad de glucosa, por lo que te quedas completamente sin energía.

¿Por qué entras en bucle?

Desde tu infancia construiste una máscara para ser aceptada y bien vista por los demás (tu ego). De tanto usarla hay momentos en los que se complica saber quién eres realmente.

Es entonces cuando después de determinadas situaciones te sientes mal, arrepentida o insegura de lo que ha pasado.

“El ego es una cárcel repetitiva de la que no se puede salir sin conciencia” Albert Rams.

Tus pensamientos como tales no son tuyos exactamente, sino más bien la mayoría de ellos son “captados” del entorno en que has crecido. Tú te identificas con un pensamiento, y esa identificación con un pensamiento se convierte en el ego. Crees cada pensamiento que surge de tu mente, dando origen a la idea de que tú eres esos pensamientos, lo que tu mente está diciendo que eres…

Tu mente te dice “no eres buena” o dicho de otra forma “no vales para nada” entonces te lo crees y tu opinión de ti misma es pésima.

Puede que tu madre un día en el que estaba enfadada te dijo que “no eras buena”, o quizá fueron las personas que ejercieron bullying sobre ti… La cuestión es que tu mente inconsciente lo grabó y aún lo llevas contigo.

Los bucles mentales aparecen porque hay algo en ti que no está de acuerdo con esos pensamientos. Algo que quiere pararlo y no sabe cómo.

Y la solución es ser consciente de qué te está pasando en el momento que entras en bucle, para poder tomar distancia de esos pensamientos y pararlos.

Tus pensamientos te dicen algo que te hace sentir mal y estos pensamientos no te llevan a ningún lugar. No son pensamientos reales son interpretaciones de la realidad que hiciste en su día.

¿Qué puedo hacer cuando entro en un bucle infinito?

Ante un bucle mental que te roba la paz tienes tres opciones: reaccionar a lo que sientes, cambiar el foco de tus pensamientos o actuar conectando contigo misma.

Reaccionar implica dejarte llevar por tus creencias limitantes, por tus miedos, por tus prejuicios y tus heridas del pasado.

Cambiar el foco de tu atenciónse trata de dirigirlo hacia otro tipo de pensamientos o actividad. Te ayudará a parar el bucle en el que te encuentras, cuando te des cuenta de que estas inmersa en él.

Por último, actuar implica conectar contigo, empezar a ser consciente de donde nace aquello que sientes y buscar su sentido, su origen.

Un bucle mental sucede por algo, es una oportunidad que te da la vida para que descubras algo que tienes en tu inconsciente, pendiente de resolver.

Acciones que te ayudarán a salir de un bucle mental

No luchar contra él, déjalo pasar.

Si al entrar en un bucle empiezas a ponerte nerviosa y a intentar evitarlo sin saber cómo no te va a servir de nada. Esta técnica no te ayudará exactamente a parar el bucle, pero si a dejarlo pasar sin ponerte nerviosa.

En el siguiente enlace te dejo un ejemplo visual de cómo aprender a reconocer que simplemente se trata de un pensamiento negativo y puedes dejarlo pasar.

No lo evites, intenta verlo como una observadora, acepta que está ahí y déjalo pasar tal y cómo muestra el vídeo.

Esto es algo que a mi, personalmente no me ha funcionado demasiado, pero hay personas a las que sí, y por ello lo comparto contigo.

Técnica de parada del pensamiento

Salir del pensamiento en bucle requiere un esfuerzo.

La clave está en que una vez te encuentres inmersa en él te des cuenta.  A partir de ahí trata de ser consciente de que tan solo son pensamientos, y que tú los puedes parar.

Se trata de interrumpir el dialogo interno negativo que genera emociones desagradables, identificándolo cuando tenga lugar.

Algunos expertos recomiendan que cuando se identifiquen se verbalicen en voz alta y se busque una actividad distinta que te ayude a cortar estos pensamientos.

Otros especialistas recomiendan utilizar un “estímulo de corte”, algo que se pueda producir a voluntad y permita dejar de pensar (un ruido, una palmada, un salto, e incluso cambiar de lugar, irse a otra habitación o llamar a otra persona).

También puedes pararlo cambiando tu actividad y pasando a hacer algún deporte.

Se trata de entrenar la atención para saber dirigir el foco hacia otro lugar distinto.

Mindfulness

El mindfulness es una práctica que consiste en tomar conciencia de las distintas facetas del momento presente.

Podemos aprender a ser conscientes de cómo nos movemos, de cómo nos sentimos y de cómo respondemos en cada momento de la vida.

Se trata de estar presente y atento de forma que te concentres en los hechos, aceptarlos, sin juzgar ni hacer interpretaciones.

Los bucles se centran en un hecho del pasado o en algo que va a ocurrir.

Practicar mindfulness tiene muchas ventajas positivas. Entre otras cosas te ayudará a centrarte en el momento y poner el foco en el “Ahora” si lo practicas en el momento que detectas que estas en medio de un bucle mental. Podrás dejar a un lado todos los pensamientos negativos que te invaden sobre lo que ha pasado, o lo que va a pasar en el futuro.

¿Cómo puedo evitar entrar en bucle?

Las técnicas que te he comentado arriba, te ayudarán a parar el bucle, a quitar tu atención de él.

Sin embargo, un bucle viene a decirte algo. Ese algo lo guardas en tu inconsciente y el bucle es la forma en que la vida te está dando la oportunidad para que le pongas luz.

Es muy posible que los bucles mentales se repitan, que se activen por la misma razón, por circunstancias similares. Están creados por tu propia interpretación de unos hechos, que además está condicionada por tus vivencias, educación, patrones, etc.

Es genial que puedas tomar el control y pararlo, pero… ¿Qué tal si vas un paso más allá y descubres que es lo que este bucle te quiere enseñar?

Averiguarlo y solucionarlo de la forma adecuada, es la única forma de que el bucle cada vez aparezca menos y acabe por no volver.

Esto es lo que yo llevé a cabo cada vez que descubría que entraba en bucle:

Para el bucle

Cuando seas consciente de que tus pensamientos se hacen dueños de ti, realizaba alguna técnica para parar el bucle. Puedes realizar cualquiera de las que te he explicado arriba.

En mi caso paraba aquello que estaba haciendo, cerraba los ojos y respiraba. Utilizaba una pequeña técnica de meditación (mindfulntess). Me repetía a mí misma que estoy por encima de mis pensamientos y que tengo recursos para enfocarlos hacia donde quiera.

Observaba mientras seguía respirando mi postura corporal. Durante un bucle mental solemos mirar hacia abajo, caminar con la mirada agachada… así que levantaba la cabeza elevando mi mirada hacia el horizonte. Echaba atrás los hombros y me ponía recta.

El cambio de postura ayuda a la mente a cambiar el diálogo interno en un determinado momento.

Una vez fuera realízate las siguientes preguntas

¿Cómo te has sentido?

¿Cuánto tiempo has estado así?

¿Este bucle es nuevo o se repite?

¿Estoy resolviendo algo?

Ve más allá

Si puedes en ese momento, escribe lo que ha pasado, y si no hazlo a la noche reservándote un ratito para ti antes de dormir.

Una vez descrita la situación, qué ha pasado, cuáles eran los pensamientos, etc… identifica las emociones negativas que has sentido, intégralas, acéptalas, son parte de ti, han venido por algo, no las rechaces.

Por otra parte, intenta responder estas preguntas para saber la raíz del problema.

¿Qué hay en ti que hace que entres en bucle ante esta situación? ¿Qué es lo que te molesta, lo que te da miedo, de que no te sientes capaz?

En mi caso, siempre había creencias limitantes, miedo a no ser aceptada, mi baja autoestima, mi miedo al rechazo, ideas equivocadas sobre el dinero…

Eran patrones y creencias que habitaban mi inconsciente y tuve que ir sacando a la luz. Las fui cambiando por nuevas creencias potenciadoras que me llevasen a ser quien yo quería ser.

Sigue hasta el final

Sigue haciéndote más preguntas que te ayuden a mejorar si vuelve a aparecer esta situación u otra similar en el futuro.

¿Qué ganas reaccionando así? ¿Cómo te gustaría reaccionar? ¿Cómo puedes cambiar tu reacción automática?

Imagina de nuevo la situación, visualiza cómo te gustaría que fuese si ocurriese de nuevo sin estar sometida a ese bloqueo que has descubierto.

De esta forma poco a poco conseguirás eliminar tus bucles mentales. Y además gracias a las visualizaciones, cada vez lo harás de forma más eficiente y creativa.

 

Conclusión

En mi caso, estos bucles mentales me amargaban la vida. Me sentía muy mal cada vez que entraba en uno de ellos y no conseguía salir.

Toda persona va llenando su “mochila” de patrones y creencias desde la infancia.

En mi caso, el haber sido una niña vulnerable víctima de bullying grabó en mi una gran cantidad de creencias limitantes que me impedían quererme y ser una mujer segura, entre otras cosas.

Ir descubriendo cada una de estas creencias y eliminarlas de mi vida fue parte de mi proceso de autoconocimiento y desarrollo personal, algo que me permitió liberarme de estos pensamientos que no sabía controlar.

Es muy importante que sepas que tu realidad no es la realidad absoluta, es solo lo que tu interpretas y ves de la realidad según la mochila que arrastras desde pequeña.

Lo que tu ves, no es todo el territorio, solo ves un mapa que pertenece a una parcela de ese territorio. Tu mapa.

Los pensamientos que aparecen en un bucle no son reales, sino fruto de tu interpretación de ese mapa. Puedes aprender a pararlos cuando aparezcan.

Lo que te dices cuando te estancas en ese mare magnum de pensamientos no es real, es el fruto de lo que te dices según tus patrones, vivencias, etc…

Puesto que tienes el poder de decidir donde pones el foco puedes parar tus bucles mentales.

También puedes decidir ir más allá, y es lo que yo te aconsejo.

Identifica qué hay detrás de esos bucles y realiza el proceso necesario para cambiar esos bloqueos y creencias. Cámbialos por creencias que te lleven a conseguir entre muchas otras cosas, que tus bucles mentales desaparezcan.

No es un proceso fácil, ni rápido. La primera vez que empieces a cuestionarte el origen de un bucle puede que no encuentres la solución.

Incluso es posible que al principio necesites ayuda de un profesional que te guíe. Es cuestión de determinación, paciencia y perseverancia.

¿Imaginas tu vida libre de esos bucles malditos que tanto tiempo y energía te roban?

Ya sabes que puedes, ¡tú decides!

Y ahora…

Me gustaría que me contases sí tú también entras en bucle más de lo que te gustaría, ¿haces algo para pararlo?

Ahora que ya sabes que tienes el poder de hacerlos desaparecer ¿Vas a intentar eliminarlos de tu vida?

¿Me cuentas tu opinión sobre el artículo?

¡Mil gracias por leerme hasta el final!

¡Te leo en los comentarios!