Hay veces en las que una se siente como atrapada en la vida, como un hámster que gira y gira en la rueda sin parar.

Quieres cambiar las cosas, pero no sabes cómo.

Te sientes perdida.

Me sentí así durante años, intentando probar cosas distintas, para que empezasen a pasar cosas distintas.

Pero al final, seguía dando vueltas en ese bucle del que no conseguía feliz, y en el que no era nada feliz.

La gran catarsis vino cuando me vi KO, sin fuerzas para seguir girando.

Entonces vinieron a mi mente preguntas que nunca antes me había parado a pensar.

Responderlas fue el inicio del camino que me llevó hacia a donde estoy ahora. Y por ello, quiero compartirlas hoy contigo.

  • Porque puede que tú también te sientas estancada en tu vida.
  • Porque es posible que tú también necesites salir de ese bucle y empezar a experimentar cosas distintas en tu vida que te lleven a ser feliz.

Por eso quiero compartir contigo las 10 preguntas que cualquier persona debería realizarse alguna vez en su vida, para poder vivir alineada con sus valores, para saber qué necesita y para poder decidir qué rumbo quiere tomar.

 

¿Quién eres?

Recuerdo el primer día que fui a consulta, cuando decidí comenzar mi propio proceso de desarrollo personal.

La coach que me acompaño en el proceso, me habló de autoconocimiento, de que me iba ayudar a conocer quién era de verdad.

Me pareció algo un poco tonto, pues pensé que yo ya me conocía. Sabia las cosas que me gustaban, las que no… Sabia como reaccionaba ante las distintas situaciones…

De lo que no era consciente es que lo que conocía de mi es mi forma de mostrarme al mundo. La forma de ser y actuar que yo había encontrado para encajar en mi entorno.

Y esa no era yo.

Era yo llena de miedos, de inseguridades, de hacer lo que suponía que debía hacer para que estuviera bien visto por los demás. Era yo protegiéndome de las cosas que me hacían daño y escondiendo sin darme cuenta aquello de mí que pensaba que no era bueno o que podía ser rechazado.

Esto es algo que todos hacemos. Porque todos hemos sufrido alguna vez en nuestra infancia, y porque conforme crecemos y las cosas que nos pasan vamos formando nuestra forma de mostrarnos al mundo, protegiéndonos e intentando encajar.

En todo este proceso nos desconectamos de nuestra esencia, de quien somos en realidad en nuestra forma más genuina.

Nos olvidamos de quien queremos ser, de cuáles son nuestros sueños, de nuestra misión…

Y por ello me gustaría preguntarte ¿quién es la única persona con la que sabes que vas a pasar el resto de tus días? ¿Quién va a cuidar siempre de ti, quién va a estar siempre a tu lado y por eso se merece tu amor más incondicional?

No es otra persona, esa persona eres tú. Y amarte a ti misma es decidir quién quieres ser y cómo quieres ser, y serlo.

Y, además, permitiéndote ser quien siempre fuiste cuando nadie miraba.

 

 Aquello que estás haciendo, ¿es lo que realmente quieres hacer?

A veces invertimos mucho esfuerzo en conseguir unos estudios, un trabajo, una vivienda… luchamos por conseguir aquello que queremos porque pensamos que es lo que nos va a permitir tener una vida mejor.

Una vez lo conseguimos vivimos pensando que ya tenemos lo que queríamos y vamos, por inercia, viviendo la vida que toca.

Pasan los días y no nos planteamos si la vida que hemos elegido, o la que estamos viviendo es la que realmente nos hace feliz.

Y aquí quiero contarte mi ejemplo.

Pasé años estudiando duramente para ser ingeniera informática. Después seguí luchando por forjar una carrera profesional con lo que era éxito para mí. Fui probando distintos trabajos, viendo lo que me gustaba y lo que no.

Pero mi meta era encontrar una estabilidad, porque nunca la había tenido y pensaba que era lo que a mí me haría feliz.

Estuve años buscándola y cuando por fin lo conseguí, me di cuenta de que nunca iba a sentirme plena de esa forma. Ese puesto de trabajo tranquilo, constante, monótono, con buen horario, buen sueldo y pocas posibilidades de evolucionar… Nunca iba a sentirme realizada profesionalmente.

Tenía dos opciones, decidir quedarme, aceptar eso que no me gustaba y seguir viviendo esa vida tranquila o dar un giro total a mi vida arriesgándome y buscando mi felicidad completa.

Me costó mucho explicar mi decisión a muchas personas, que no lograban comprenderme. ¿Por qué no vas, trabajas de 8 a 15 que es un rato, y luego desconectas y vives tu vida tranquila?

Pues porque para mí esa vida iba a ser como morir estancada, sin crecimiento, sin honrar mis valores.

Y costó mucho de asimilar, que aquello que había querido durante tantos años, no era lo que yo quería realmente. Era lo que desde pequeña había aprendido que había que tener para vivir una vida tranquila y con éxito.

Pero no era para mí.

Y después de este duro aprendizaje, me prometí a mí misma escucharme más. Ahora, lejos de lo que “se supone que tenemos que hacer” me pregunto qué es lo que realmente quiero.

Entonces sigo esa vocecita que me habla desde adentro, a la que tantas veces he ignorado, pero que siempre sabe el camino.

¿Qué es lo que quieres en tu vida?

Esta es la segunda parte de la pregunta interior. Si te das cuenta de que aquello que haces no es lo que quieres, o sientes que andas sin rumbo deberías pararte y preguntarte qué es lo que quieres, de verdad.

Cuáles son tus objetivos, cuáles son tus deseos, cuáles son tus sueños… Si no sabes a dónde quieres llegar es muy difícil que llegues, porque estás dejando tu rumbo en manos del azar.

Y para saber qué es lo que quieres desde tu esencia, tienes que conocerte bien.

Imagina que…

  • No tienes creencias que te dicen que “no puedes” o que “no eres suficiente”.
  • No tienes miedo.
  • Eres una persona segura.
  • Te quieres a ti misma, te conoces y te aceptas.
  • Sabes escuchar esa voz interna que sabe cuál es el rumbo, y que a veces nos parece muy loca o insensata.
  • Dejas de un lado lo que la sociedad dice que “tienes que hacer”.

En estas circunstancias, ¿Qué querrías hacer? ¿Qué te apasiona de verdad? ¿hacia dónde sientes que está tu camino?

Muchas veces, para poder saber esto con claridad, es necesario primero realizar un proceso de autoconocimiento para ir sanando heridas, quitando capas de miedo, de inseguridades y máscaras de protección.

Pero todas las personas tenemos en nosotras eso que necesitamos para vivir la vida que hemos venido a vivir.

¿Vives para ser feliz o para hacer feliz a los demás?

Muchas veces nos esforzamos enormemente por conseguir algo que pensamos que tenemos que lograr.

Nos esforzamos por hacer cosas por los demás, por ayudarles, por que sepan que estás ahí, o por hacer lo que esperan de ti.

Y pasan los días, y los años y cuando te das cuenta, ha pasado media vida y sigues viviendo para y por los demás.

Porque piensas que no debes defraudarles, o que de esta forma eres mejor persona.

Y… ¿Sabes qué?

Que la mejor forma de dar lo mejor a los demás es cuando eres tú misma, cuando eres feliz y vives en plenitud siendo quien has venido a ser.

Auténticamente tú.

Y esto es posible cuando te cuidas, cuando te aceptas y empiezas a poner límites respetando tus valores y preferencias.

Entendiendo que la relación más importante en el mundo es la que tienes contigo.

¿Cuál es tu para qué?

A veces nos resulta complicado responder a esta pregunta y es algo que siempre deberíamos hacer.

Cuando una persona decide algo, esto toma mucha más fuerza y sentido cuando tienes claro el “¿Para qué?”.

Cuando el “para qué” es algo que realmente es importante y te hace vibrar, haces todo lo posible para conseguirlo, y lo logras.

Así que cuando tomes una decisión, es muy importante que te preguntes ¿Para qué quieres eso que has decidido?

Piensa en tu trabajo ¿Para qué trabajas? Muchas veces lo primero que nos viene a la cabeza es “por dinero”.

Pero el trabajo es algo donde pasamos muchas horas en la vida. Tal vez sea para sentirte bien, para sentirte útil, para ser independiente, para sentirte libre o, como yo, para ayudar a que otras personas logren lo que yo he logrado…

Puede que tus motivos sean económicos, cuando lo necesitas para vivir o para hacer algo que quieres. Pero realmente creo que hay muchos otros factores que nos motivan a hacer algo, muy por encima del sueldo que ganamos.

A muchas personas esto les parece una utopía, algo que solo pueden lograr algunos. Sé que no es algo fácil, pero para que lo que haces tenga sentido, tiene que tener un poderoso “¿Para qué?

Y esto no es solo en el trabajo, tiene que ver con todas las decisiones que tomamos: para que quieres formar una familia, para que dices que sí cuando quieres decir no, para que quieres estudiar ese máster, para que vas corriendo a todos sitios, para que no haces lo que te apetece, para que no te muestras como eres, o para que te guardas ese abrazo o ese te quiero cuando lo sientes…

¿Qué es lo que más te importa?

¿Cuáles son las cosas, las personas, los valores más importantes para ti? ¿Estás haciendo en tu vida aquello que te lleva a honrarlo y a vivir alineada con tus preferencias?

Los valores son aquello que de honrarlos con lo que hacemos, nos hacen sentir que vivimos siguiendo las cosas que nos importan y nos llenan.

Cada persona disfruta de la vida de formas distintas. Donde yo busco sentirme libre, y disfrutando el presente, hay personas que buscan tener todo planificado y la seguridad.

Puede que lo que busquemos sea porque efectivamente sigamos nuestros valores. Pero también puede que lo hagamos porque hemos aprendido a vivir así y sin darnos cuenta estamos yendo en contra de nuestros propios valores (como me pasó a mi).

Lo importante de hacerte esta pregunta es descubrir cuáles son tus valores reales. Cuando sabes cuáles son y las cosas que haces en tu vida los honran te sientes bien..

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

El miedo es aquello que más nos paraliza a tomar decisiones, a avanzar.

Todos tenemos miedo, y eso es algo normal. Lo importante para superarlo es actuar, a pesar de que esté ahí.

Y para ello necesitas saber que harías si el miedo no existiera en tu vida, ¿hasta dónde querrías llegar?

Visto desde otra forma, ¿Qué harías si estuvieses completamente segura de que te va a salir bien?

Ahí te dejo esta pregunta, no te pongas límites cuando te la hagas :-).

Imagina tu vida dentro de 5 años.

Esta pregunta te puede ayudar a ver si necesitas cambiar algo, tomar decisiones o estás bien como estás.

Si todo siguiese tal y como está ahora, si no cambias nada y sigues hacia delante con tu vida de ahora… ¿Cómo te ves dentro de 5 años? ¿Es la vida que quieres?

Piensa qué personas pueden estar contigo, si habrás perdido a alguien, que tipo de vida llevas, como te sientes y si eres feliz.

Y según te sientas, mira a ver que decisiones tienes que tomar para que tu vida en 5 años sea como quieres que sea.

Por último, no lo dejes en la imaginación y si tienes cosas que cambiar, haz una lista y ponte manos a la obra.

¿Cuáles son tus creencias?

Necesitamos preguntarnos y tener claras cuáles son esas ideas que damos por ciertas y nos están limitando. Son ideas sobre los demás, sobre la vida, sobre el dinero, y otras… sobre nosotras mismas y nuestras capacidades.

Es muy importante sobre todo saber si crees que puedes hacer aquello que quieres. Tal vez de niña te dijeron que no podrías y todavía sigues creyéndolo. Es posible que alguna vez te sintieses inferior y ahora creas que no eres suficiente. Puede que te sintieses rechazada y ahora creas que van a rechazarte en ese trabajo, o esa persona a la que quieres…

El primer paso para cambiar estas creencias limitantes, es conocerlas, y después trabajar en ellas para cambiarlas por otras que, en vez de limitarte, te liberen.

¿Qué decisiones necesitas tomar hoy?

Siempre tenemos decisiones que aplazamos continuamente. Cosas que queremos hacer, pero no vemos el momento. Por pereza, por miedo, porque sabemos que va a costar…

Es posible que necesites empezar a mirarte, a conocerte, a sanar tu autoestima, tus heridas del pasado… Puede que sepas que tienes que romper con esa pareja con la que no creces, pero que sientas miedo. Quizás en tu caso tengas que empezar a poner límites, a coger las riendas de tu vida. O puede que lo que necesites sea empezar ese camino que te lleve a saber quién eres realmente y hacia dónde quieres caminar.

Es posible que no sepas cómo hacerlo, y eso tendrás que verlo tú. Pero lo primero, lo más importante para conseguirlo, es preguntarte  “para que quieres conseguir eso” y cuando lo tengas claro, tomar la firme decisión de lograrlo.

Porque cuando decides algo firmemente y tienes muy claro que ese para qué es lo suficiente importante para ti, no hay otro resultado posible que la consecución del objetivo.

A veces preferimos quedarnos como estamos, aunque no nos guste y nos quejemos, que decidir cambiarlo. Pero creo que, si estás aquí leyendo esto, no es ninguna casualidad y creo que ha llegado la hora de decidir cambiarlo.

Conclusiones

¿Te has hecho estas preguntas alguna vez?

No son fáciles de responder, pero si te tomas el tiempo para responderlas, te aseguro que estarás un poco más cerca de saber quién eres y hacia dónde quieres dirigir tu vida.

¿Me cuentas si has descubierto algo de ti al leer el articulo y pararte a pensar en estas preguntas?¿Crees que me falta alguna que debería incluir?

¡Cuéntamelo en los comentarios, estaré encantada de leerte!